Pondría la mano en el horno por que os encantará. Sabe muy parecido a los Petit Suisse originales y podréis ahorraros unos cuantos euros si seguís esta receta.
Y ya que estamos en temporada de fresa y las tenemos muy baratas en el supermercado, ¿Qué mejor que preparar esta deliciosa receta?
Me encantan las recetas en vasitos de cristal. ¡Son tan cuuuuquis! :). Además es mucho más práctico ya que una vez separadas las raciones en vasitos es abrir la nevera y a saboreaaaar. Aunque a veces una ración no nos basta jajaj :P
Hace un tiempo preparaba Tarta de Petit Suisse. Quedaba buenísima pero la hice tantas veces que acabé aborreciéndola. Pero no os preocupéis porque volveré a hacerla para vosotros y colgaré aquí mismo la receta. Así que... ¡estad atentos!.
Dejémonos de palabras y vayamos a los hechos.
Estos son los ingredientes de la receta (para 8 vasitos)
- 500gr de leche
- 300gr de fresas (lavadas y cortadas por la mitad)
- 3 huevos
- 100gr de azúcar blanco
- 10gr de maizena
Elaboración con thermomix
Ponemos las fresas partidas por la mitad en el vaso y trituramos 35seg, vel 5-10. Si queréis, cuando estén picadas, podéis colarlas para que no haya pepitas y queden más finas.
Añadimos los ingredientes restantes y programamos 7 minutos y medio, 90º, vel 4.
Repartimos nuestra mezcla en los vasitos elegidos y dejamos templar.
Elaboración sin thermomix
Trituramos bien las fresas con ayuda de un robot de cocina.
Ponemos en un cazo la leche a hervir. Cuando hierva retiramos del fuego y añadimos el puré que hemos obtenido de las fresas.
Ponemos en un cazo la leche a hervir. Cuando hierva retiramos del fuego y añadimos el puré que hemos obtenido de las fresas.
En otro cazo mezclamos el azúcar con los huevos y la maizena. Incorporamos la leche caliente y ponemos a fuego bajo.
Removemos constantemente hasta que la mezcla comience a espesar.
Repartimos en los cuencos elegidos y dejamos templar.
Cuando estén totalmente templados los tapamos con su tapa y a la nevera a terminar de enfriar.
Podéis comerlos en un par de horas aunque si los dejáis hasta el día siguiente siempre es mucho mejor ya que habrá cuajado más y la textura estará aún más lograda.
Como veis es una receta sencilla, rápida y con un resultado increíble. A los peques de la casa les encantará segurísimo.
Para decorar os aconsejo poner fresitas encima. ¡Llaman muchísimo la atención! :)
¡Espero que os hayan gustado estos Petit Suisse caseros!
Muchos besitos y hasta pronto ;)





